¿Tiempos de soltar?
Al momento de soltar, ¿a qué se aferra?, ¿qué aprende?, ¿Qué aprehende?
Está ya sobre nosotros, aunque no se vea, algo se intuye, algo golpea. No se ve y lo siente.
¿Qué se verán los próximos meses?
El tiempo que es tan relativamente inexistentemente tiene la gracia de pasar y para aquel que solo siente, éste en moda deviene y, amigo mío, no se detiene, no contempla ni discierne y cree que piensa, pero no razona ¿de que padece?
¡Intuye!
Aquellos luceros que tu cara adornan, dicen que miran y son hoy, de tiempo, una bomba. Recuerda que el ojo es un espejo cóncavo y la realidad, no tan solo al revés la mira, tiene otra capacidad y es la de proyectar desde dentro aquello, precisamente, que se mira.
Golpe a la cara duro de verdad pronto todo se entenderá. Una paradoja la vida, desde siempre existente, en todo presente. Si se observa la piedra y esta a sí no enseña, la verdad de sí devela, pues mas que humano mineral que consigo mismo constantemente tropieza. Mas tan sabia que es la piedra, no tiene falsas ilusiones y sabe ser piedra, ¿ha visto alguna piedra tropezar consigo misma?
Tranquilo pues desde incluso antes de que fueras ya desde ahí la muerte acecha y la vida hoy una carretera que tiene dos vías y contados desde que se nace son los días.